martes, 5 de octubre de 2010

Esperar

Desde que nacemos esperamos inconscienteme a tener la suficiente capacidad para porder tener un primer recuerdo. Durante la infancia nos preocupamos únicamente por jugar, hasta que llega la adolescencia. En este momento volvemos a esperar, pero de una forma consciente, a la mayoría de edad. Todos hemos esperado deseosamente esos 18 años. Podemos conducir, comprar alcohol y tabaco, independizarnos, irnos a estudiar a otra ciudad... Sin duda es una nueva etapa. Dentro de ésta aprovechamos para hacer todas esas cosas y esperamos a que todas estas cosas se lleven acabo de la mejor manera posible. Esperamos a que llegue el día en el que me dan el permiso de conducir, a tener las primeras vacaciones con los amigos, de aquella nota que hace que termine la carrera, de conseguir el trabajo deseado, de poder tener una familia... Una vez asentado en un puesto de trabajo y con una estabilidad, tu vida se vuelve una completa rutina en la que esperas a que lleguen las vacaciones de verano, las navidades, el cumpleaños de mi hijo... Así gran parte de tu vida hasta que llega el momento de jubilación. Llegado este momento, ¿qué hay que hacer?. Todo cuanto pudiste hacer ya esta hecho, has llegado a una edad en la que eres demasiado "viejo" para algunas cosas. Disfruta de aquellos pequeños detalles. Solo te queda sentarte y pensar en todo aquello que hiciste,porque ahora esperamos para aquello a lo que la gente tanto teme, a la muerte. A muchos por desgracia, no les hace falta llegar a ese punto para darse cuenta. En definitiva nacemos para esperar, y aunque parezca triste y una idea un  tanto negativa nacemos para esperar a morir. Ahora cada uno es libre de hacer esa espera más o menos amena.

viernes, 1 de octubre de 2010

Crecer es darse cuenta de que la vida no es como quisieras.

Nos pasamos toda una vida planeando nuestro futuro. Muy pocos logran esos objetivos siempre soñados, porque conforme vas creciendo te das cuenta de que la vida no es como quisiste. De bajo de esa ilusión hay problemas, dudas, decisiones difíciles, imprevistos...con lo que no contaste para tu futuro. Ahora ese futuro es nuestro presente, no podemos quedarnos quietos a planear el resto de nuestra vida. Dejemos de soñar y vivamos, en medida de lo posible, intentando cumplir esos sueños. Pero siendo realistas esto es casi imposible. Tenemos que seguir una cierta estructura social, aparcar nuestro sueños y ,tristemente, seguir siendo uno más.